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Recorte de derechas

Libertad Digital: ¿Qué es el socialismo? Según la doctrina marxista, el socialismo es una etapa de la sociedad entre el capitalismo y el comunismo, donde el control sobre la propiedad privada queda eliminado. La esencia del socialismo es el debilitamiento de los derechos de propiedad que luego desaparecerán. Los ataques a la propiedad privada incluyen, pero no se limitan, a la confiscación de la propiedad de una persona para traspasarla a otro, a quien no le pertenece. Cuando eso se hace a nivel personal lo llamamos robo. Cuando se hace de manera colectiva se utilizan eufemismos: transferencias o redistribución de ingresos. No son sólo los izquierdistas y miembros del Partido Demócrata quienes claman y admiran el socialismo, muchos derechistas y miembros del Partido Republicano también.

Los republicanos y derechistas apoyan el despojo de los ingresos de un ciudadano para traspasarlas a agricultores, banqueros o líneas aéreas. Los demócratas e izquierdistas apoyan el despojo de las ganancias de un ciudadano para traspasarlas a los pobres, a las ciudades y a los artistas. Ambos apoyan quitarle a uno para darlo a otro; difieren sólo en cuanto al receptor. Este tipo de actividad legislativa constituye no menos de dos terceras partes del presupuesto federal.

Cualquiera que sea el propósito, tal comportamiento es inmoral. Es un tipo reducido de esclavitud. Después de todo, ¿qué es la esclavitud? La esclavitud es la utilización de la fuerza para obligar a alguien a hacer lo que otro quiere que haga. Cuando el Congreso, a través de los impuestos, toma las ganancias de uno para transferirlas a otra persona como medicinas, seguridad social, cupones de alimentos, subsidios agrícolas o a las líneas aéreas para que estas no quiebren, se está forzando a una persona a servir los propósitos de otra. [...]

Para los cristianos entre nosotros, el socialismo y el estado benefactor son pecaminosos. Cuando Dios le entregó a Moisés el Mandamiento "No robarás", estoy seguro que no le dijo "exceptuando que la mayoría lo pida". También estoy seguro que si se le preguntamos a Dios si está bien que recibamos propiedades robadas, nos dirá que también es un pecado.

Walter E. Williams, 2004-08-18

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