Control remoto

Los científicos identificaron las señales nerviosas que emiten las ratas cuando huelen algo que les gusta, y las entrenaron para que encuentren irresistible el olor de los humanos. Después, desarrollaron un sistema de electrodos y se los implantaron en tres áreas del cerebro que procesan olores, preparan movimientos y reaccionan ante las recompensas. Estimularon entonces el área de las recompensas para que genere señales de placer cuando huela a humanos.
Cuando las ratas están entre las ruinas, los expertos controlan su evolución por ordenador y captan las señales de placer que emiten cuando perciben la presencia de un cuerpo. Su posición se detecta a través de señales de radio, y los equipos de rescate saben cuándo empezar a excavar.
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